Me desperté de madrugada y ya no
pude dormir, después de horas de dar vueltas en la cama, finalmente al
amanecer, recuperé el sueño y tuve un sueño vívido: tenía un niño de unos
cuatro años que era mi hijo, pero otra familia lo cuidaba y yo intentaba
recuperarlo. ¿Una pesadilla? En cierta forma, sí, no es necesario soñar con
fantasmas, crímenes sangrientos, o persecuciones para que sea una pesadilla,
claro. ¡Qué raro el sueño, mis hijos ya
son mayorcitos: Ariel tiene 28 y ya no vive conmigo, Paula y Ariana tienen 18 y
17 años!
Salí a hacer compras en el auto, una
verdadera pesadilla! ¿Qué le pasa a la gente? Conducen con imprudencia, con
negligencia, con falta de amor hacia su vida y la de los otros. ¡Cuánta furia,
cuánta violencia en el tránsito diario!
Me senté a leer la Trilogía del Perdón, de Florencia
Bonelli. Al principio, la primera
novela, Jasí muy interesante: el
contexto histórico es el siglo XVIII y los protagonistas son un indio de la
reducción jesuítica San Ignacio Miní y
una niña blanca que nació a la ribera del Paraná, cuya madre murió después del
parto, por lo que fue criada por la familia del indiecito que entonces contaba
cuatro años. Después adquiere un contenido erótico tan exagerado que me
pregunto que le pasó a la autora: ¿se quiere semejar a la de Cincuentas sombras de Gray? ¿Tiene la
expectativa de que le compren los derechos para la película? Páginas y páginas
de erecciones del protagonista de solo ver a su amada, mientras se acostaba con
cuanta se le cruzara mientras esperaba que la niña creciera…¿Qué le pasa a
Florencia Bonelli, che? Les dejo el vínculo de la presentación de la novela, por si les interesa:
https://youtu.be/AnTHW2Sonmg
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https://youtu.be/AnTHW2Sonmg
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